La psicoterapia individual es un proceso basado en el encuentro, entre un psicoterapeuta y un paciente, en un espacio de intimidad, confidencialidad, respeto, seguridad y apoyo. A lo largo del mismo, el psicoterapeuta ayuda al paciente en la comprensión de su malestar psíquico.

Los síntomas psíquicos, el malestar emocional, procede del modo en el que respondemos a las exigencias que nos presenta el ambiente, en el aquí y ahora. En algunas ocasiones, es fácil identificar los factores estresantes (crisis vitales, duelos, dificultades en las relaciones). Pero en otras ocasiones, los síntomas asaltan en momentos de aparente tranquilidad. En estas ocasiones, pueden estar relacionados con situaciones inconclusas del pasado, que quedaron dormidas, al no disponer de los recursos suficientes para ser gestionadas en ese momento. Son, por tanto, oportunidades de crecimiento.

En Ronda, cuando una persona solicita ayuda terapéutica, el primer paso es comprender que está pasando en el aquí y ahora de la vida de la persona, cuales son sus dificultades, y lo que quiere conseguir. El psicoterapeuta aporta sus conocimientos, experiencia y técnicas para ayudar al paciente a comprender más profundamente lo que subyace ante la aparición de un determinado síntoma, malestar o dificultad. Nuestra experiencia profesional nos enseña que los síntomas son modos adaptativos desajustados, y que darles voz, facilita que puedan ser atendidos de un modo más creativo,con menos sufrimiento.

Las personas que solicitan nuestra ayuda suelen querer realizar cambios significativos en su modo de vivir. Aportamos nuestros conocimientos sobre el cambio, en nuestro acompañamiento terapéutico, con el fin de que no se sientan fracasadas, al exigirse ir más rápido de lo que es posible, sin respetar las fases que todo cambio conlleva.

La psicoterapia es necesariamente un proceso individualizado, en el que como psicoterapeutas nos ajustamos a las necesidades del paciente, pero también a su particular modo caracterial. Hay personas que son más emocionales, otras más racionales; quien gusta hablar de cómo se siente y quien vive mayor incomodidad hablando de sus emociones y experiencias internas; a veces somos capaces de sentirnos seguros en una relación con poco tiempo, o necesitamos explorar más el territorio relacional. En Ronda contemplamos la riqueza caracterial, respetando las características y el ritmo de cada paciente y personalizando nuestra técnica, con el fin de facilitar el proceso terapéutico.

Nuestro trabajo ayuda al paciente a mejorar el conocimiento de sí mismo de un modo global, reconociendo sus fortalezas y aceptando sus limitaciones, para mejorar la relación consigo mismo y por tanto, su estima. Acompañamos a las personas a descubrir sus recursos, y les animamos a usarlos, para que puedan reconocer el poder que tienen sobre sus vidas, como paso previo para alcanzar las metas que quieren conseguir. En definitiva, acompañamos a nuestros pacientes a legitimar el valor de su singularidad, confiando y responsabilizándose de sí mismos , para poder vivir con mayor conciencia y plenitud.